En la falda suroeste de la Llosa de Palamós, sobre un pasillo de arena
situado a unos 31m de profundidad, yace el antiguo remolcador Boreas.
Para bucear en el Boreas es imprescindible desplazarse con una
embarcación. El casco reposa escorado ligeramente por la banda de babor
y la hélice apunta directamente hacia mar abierto. Yace sobre un lecho
arenoso, rodeado por afloramientos de rocas recubiertas de algas
calcáreas. Donde el casco reposa sobre el fondo se forman unas brechas,
más amplias cuanto más a popa, en las que suele haber rescacios y
santiaguiños, y últimamente es habitual la presencia de algún bogavante
de gran tamaño. Alrededor del casco hay numerosos agujeros de desagüe ,
a menudo colonizados por congrios. En la barandilla de la cubierta, se
observan formaciones de biozoos y de gusanos tubicolas. Los fondos que
rodean al Boreas son interesantes, pues está en la conocida Llosa de
Palamós.
Itinerario:

Hay que descender por el cabo que une la boya al buque para llegar al
puente, a unos 15 o 17 m. Aquí merece la pena echar una mirada a los
alrededores y contemplar los bancos de peces que suelen rodear el casco;
destacan las bogas, las castañuelas, los tres colas, los sargos y las
obladas, con frecuencia vigiladas de cerca por dos o tres lubinas de
considerable tamaño. Sin perder demasiado tiempo se baja hasta el lecho
arenoso donde reposa el buque y se inicia una vuelta alrededor del casco
para observar cualquier agujero con la linterna pues a menudo hay muchos
congrios.
La profundidad máxima de la inmersión es de 34m
.