Accidentes en el descenso
Estrangulación
Causas:
La estrangulación se refiere a la obstrucción de la respiración, que producirá asfixia si es grave. La inhalación de alguna materia extraña, por ejemplo goma de mascar, un diente postizo o vómito, son la causa más frecuente de estrangulaciones en el buceo. Quizás el buzo sufra un espasmo de laringe debido a la inhalación de agua. La estrangulación puede ser una complicación de la asfixia por inmersión con otros estados que requieren tratamiento de respiración artificial.
Síntomas:
(1) Suma dificultad para respirar, generalmente la respiración es ruidosa, hay sofocación.
Signos:
(1) Pérdida de conocimiento, si la
estrangulación es grave o prolongada.
(2) Eventualmente cesa de luchar por respirar.
Tratamiento:
(1)
Aliviar la causa, si es posible. Si el buzo está consciente tratar
de hacerle toser.
(2) Si el objeto que provoca la obstrucción está al alcance,
tratar de quitarlo con los dedos.
(3) Si la persona hace muestras de que se ahoga, no puede respirar
y no se puede ver el objeto, practicar la maniobra de Heimlich
inmediatamente.
Prevención:
(1) Quitarse los dientes postizos y no mascar goma durante una inmersión.
Barotraumas Parciales
Causas:
Los trajes cerrados del
tipo "seco" tienen generalmente cavidades llenas de aire entre los
pliegues y las mismas no se comprimen totalmente durante el descenso.
Los canales del oído externo también forman una cavidad rígida y cerrada
dentro del casco. Salvo que se permita la entrada de aire al traje para
compensar estas cavidades, el descenso en exceso de una determinada
profundidad producirá el "aplastamiento dentro del traje" el cual a su
vez producirá un aplastamiento de oído externo.
Síntomas:
(1)
Sensación de pellizcos en la piel, dentro del área donde se han formado
los pliegues del material del traje o de sus accesorios que se
encuentran dentro del traje.
(2) Síntomas de aplastamiento del oído externo.
Signos:
(1) Ronchas en relieve, con hemorragias cutáneas en las zonas del aplastamiento.
Tratamiento:
Prevención:
(1) Al descender
insuflar aire en forma controlada en el traje, para no entrar en boyante
.
(2) Al descender despegar un poco el casco de la cara y zona de los
oídos para evitar el aplastamiento.
Barotraumas:
Dentro del cuerpo humano hay una serie de espacios aéreos, fisiológicos (es decir, normales) y patológicos, que pueden resultar dañados si la presión en su interior no se iguala con los cambios de presión que se producen durante el buceo. Dicho daño recibe el nombre de barotrauma (de baro, presión). Las zonas que pueden verse afectadas son: los oídos, los senos paranasales, los pulmones y el tracto digestivo, entre las fisiológicas, y las caries y otras cavidades en comunicación con las vías aéreas o digestivas entre las patológicas.Barotrauma pulmonar: El barotrauma pulmonar se produce cuando el aire de los pulmones, sin salir al exterior, se expande durante el ascenso. La causa principal del atrapamiento aéreo en los pulmones es su retención voluntaria por parte del buceador (ascender sin espirar), sobre todo en situaciones comprometidas, de pánico, etc. y con la intención de llegar a la superficie. Si se retiene el aire en los pulmones, la disminución de la presión al ascender hace que aumente el volumen del gas y los alvéolos pulmonares se expanden excesivamente, pudiendo llegar a romperse. Esto a su vez puede generar una entrada de aire alveolar en el sistema venoso pulmonar. Por el sistema venoso el aire llega al corazón y de allí, por las arterias, al resto del organismo. Cuando el émbolo gaseoso (de aire, no de nitrógeno como en la enfermedad descompresiva) llega a una arteria de calibre inferior puede restringir o bloquear el paso de la sangre, causando un infarto en la zona irrigada por esa arteria.
Los síntomas y signos de la embolia por barotrauma pulmonar se manifiestan inmediatamente después del ascenso incontrolado, y dependen del lugar del organismo donde se haya detenido el émbolo y de la magnitud de la zona desprovista de irrigación. Sólo en los casos leves se pueden presentar pasado algún tiempo (minutos u horas). Si se corta la circulación sanguínea que riega el músculo cardíaco los síntomas son los de un infarto de miocardio (ataque al corazón). Si el émbolo se detiene en una de las arterias que irrigan el cerebro se producen mareos, falta de coordinación, alteraciones visuales, trastornos del habla, convulsiones, parálisis, pérdida de consciencia e incluso la muerte. Para prevenirlo es fundamental respirar (espirar y aspirar) durante el ascenso controlando la flotabilidad. En caso de pánico de un compañero de buceo es fundamental evitar su ascenso incontrolado. El espasmo glótico (cierre de la vía respiratoria a nivel de la laringe, las cuerdas vocales bloquean el paso) puede ser otra causa de retención del aire. Afortunadamente es poco frecuente. Se puede producir por la entrada de agua a las vías respiratorias (atragantamiento) lo cual desencadena el reflejo de cierre glótico. En caso de producirse también se deberá evitar el ascenso incontrolado, intentar que el buceador afecto respire, lo que se pueda (suele quedar un pequeño resquicio entre las cuerdas vocales por donde pasa algo de aire), ascender pausadamente o, si la situación no es muy crítica, esperar a que ceda el espasmo. En personas sensibles puede producirse un edema (hinchazón) de las cuerdas vocales como reacción al contacto con los productos urticantes de algunos animales marinos. En estos casos de shock anafiláctico el problema es más grave. Como el edema tarda algo en producirse, al sentir la dificultad respiratoria se deberá ascender expulsando el aire. Si existe la sospecha de un barotrauma pulmonar al menor signo se deberán administrar los primeros auxilios. Al paciente se le tumbará (si está inconsciente) en la postura de recuperación (hacia un costado), se le administrará oxígeno al 100%, tal vez sea necesario aplicarle la CPR (reanimación cardio-pulmonar) y se tomarán las medidas necesarias para su traslado al centro más cercano que cuente con cámara hiperbárica y donde puedan reanimarlo. La recompresión y la oxigenoterapia son los únicos métodos eficaces para tratar este accidente. No hay que intentar la recompresión volviendo a sumergir al submarinista.El tabaco y el asma favorecen los desgarros pulmonares.
Barotrauma auditivo: Durante el buceo se deben compensar los cambios de presión que se producen en los oídos a través de las trompas de Eustaquio. Si dichos cambios no se compensan el tímpano (membrana timpánica) se desplaza por la presión, hacia dentro durante el descenso y hacia fuera en el ascenso. Este abombamiento del tímpano produce dolor de oídos. Para prevenirlo se deben igualar de inmediato las presiones. Al iniciar el descenso no hay que esperar a que los oídos duelan, hay que compensar los oídos mediante las maniobras de compensación que se enseñan durante el curso de buceo básico (Valsalva, Toynbee, etc.). Si se siente el más mínimo malestar hay que ascender, compensar (hasta que desaparezca la sensación de taponamiento) y después continuar con el descenso. Sin embargo, una compensación brusca y forzada de las presiones puede igualmente dañar el tímpano y la mucosa, y provocar vértigos y acúfenos (pitidos en los oídos). Si el dolor aparece durante el ascenso (barotrauma inverso, menos frecuente) la deglución es la maniobra compensadora más efectiva. Las maniobras que insuflan aire en los oídos, como la de Valsalva, no hacen sino agravar el problema.
Si no se compensan las presiones la mucosa del oído medio se edematiza (se hincha) y puede sangrar, produciéndose una otitis media. Si la diferencia de presión es muy importante, además de un intenso dolor, se puede producir una rotura del tímpano. El agua, más fría que la temperatura del cuerpo, entra en el oído medio y provoca un vértigo brusco (todo el entorno gira alrededor del buceador). Si las molestias en el/los oído/s continúan e impiden el buceo, se debe dar de inmediato por finalizada la inmersión.
Los catarros, las alergias (rinitis alérgica) o cualquier forma de congestión nasal repercuten en el buen funcionamiento de las trompas de Eustaquio. Por lo tanto se renunciará a bucear en estos casos.
En el oído externo (conducto auditivo) sólo se pueden producir problemas de compensación si existe algo que tapone el conducto, y por lo tanto crea una zona aislada en el conducto, entre el tapón y el tímpano. Los tapones de cerumen muy duros pueden impactar en el conducto por efecto de la presión, provocando dolor. Por este mismo motivo están absolutamente contraindicados los tapones para los oídos durante el buceo.
Barotrauma sinusal: El barotrauma sinusal está causado por un bloqueo de las comunicaciones (ostium) de los senos paranasales con las fosas nasales. Las causas que provocan dificultad para compensar los oídos (catarros,...) también dificultan la compensación de los senos. Algunas patologías propias de las fosas nasales (desviación del tabique nasal y presencia de pólipos entre las más frecuentes) también pueden dificultar e incluso impedir la compensación sinusal. Si se bucea sin realizar la debida compensación, a la mucosa de los senos le sucede lo mismo que a la del oído medio, produciéndose una sinusitis. Las maniobras de insuflación, como la de Valsalva, pueden ayudar a la compensación; el problema es que al mismo tiempo que intentamos compensar los senos podemos provocar una hiperpresión en los oídos al abrirse las trompas.
Una revisión por parte de un especialista, otorrinolaringólogo, antes de iniciarse en el buceo es muy recomendable. Será el que determine si existe alguna contraindicación para el buceo o si es necesario algún tratamiento previo. La inmensa mayoría de las personas que se deciden a bucear no presentan esas contraindicaciones o estas son fácilmente subsanables. Igualmente se deberá acudir al especialista en caso de que las molestias sean muy intensas o que persistan después de una inmersión.
Barotrauma dental: Las caries abiertas o con empastes defectuosos pueden ser cavidades donde se establezcan diferenciales de presión. Generalmente es en el ascenso, cuando el aire atrapado en el interior de la pieza dental aumenta de volumen, cuando se produce la odontalgia (dolor de muelas). Si la presión dentro del diente es muy intensa puede llegar a fracturarlo. Si se siente malestar en los dientes, hay que suspender la inmersión y consultar a un dentista.
Barotrauma gastrointestinal: Ciertos alimentos producen muchos gases durante el proceso digestivo. Si esos gases se acumulan en una determinada zona del tubo digestivo se experimenta un malestar/dolor porque se expanden durante el ascenso a la superficie. El los casos más graves se puede producir hasta rotura intestinal. Por lo tanto los submarinistas deberán evitar ingerir esos alimentos (legumbres, quesos fermentados, etc.) y las bebidas con gas carbónico (colas, gaseosa, cerveza, etc.) antes de bucear. Cuando se experimente este tipo de trauma se debe descender hasta aliviar el malestar, reiniciar el ascenso con lentitud y, si se puede, eliminar el aire mediante eructos (aire en el estómago) o ventosidades (gases en el intestino).
Intoxicación por Oxígeno
Causas:
La
intoxicación con oxígeno durante el buceo puede producirse a
consecuencia de cualquier exposición a presiones paralelas de oxígeno
considerablemente mayores de los límites aceptables.
Esto puede ocurrir debido a :
(1) Uso de autorrespirador de oxígeno de circuito cerrado cualquier otro
tipo de equipo que provea oxígeno para inmersiones durante las cuales se
realicen tareas sobrepasando los límites de profundidad especificados.
(2) Uso de concentraciones de oxígeno excesivamente altas en los medios
respiratorios para inmersiones con HELIOX (helio-oxígeno) o NITROX
(nitrógeno-oxígeno), o bien exceso en las profundidades y tiempos para
las mezclas y flujos empleados.
(3) No permanecer en reposo durante la fase correspondiente a la
inhalación de oxígeno del tratamiento de descompresión con helio-oxígeno
o durante el uso terapéutico del oxígeno dentro de la cámara hiperbárica
de descompresión.
(4) Acumulación de anhídrido carbónico en la máscara del equipo, con
presión parcial de oxígeno incrementada.
(5) Susceptibilidad desusada a la intoxicación con oxígeno.
Síntomas:
La
consecuencia principal del envenenamiento con oxígeno es la aparición de
convulsiones. A veces éstas son precedidas por síntomas menos serios. Si
se presenta alguno de estos síntomas y es reconocido a tiempo, quizás el
buzo puede bajar la presión parcial del oxígeno mediante el ascenso, y
así evitar las convulsiones.
Los síntomas más comunes son:
(1) Contracciones musculares espasmódicas, generalmente en el rostro.
(2) Náuseas
(3) Mareos
(4) Anormalidades de la vista u oído.
(5) Dificultad para respirar.
(6) Ansiedad y confusión .
(7) Fatiga desusada.
(8) Falta de coordinación.
Signos:
Antes de las convulsiones, la única manifestación que probablemente se
observe consiste en las contracciones espasmódicas. Una vez que las
convulsiones se presentan, el orden de los acontecimientos y
manifestaciones, es por lo general el mismo:
(1) Al iniciarse las convulsiones, se pierde el conocimiento durante la
fase de "rigidez" cesa la respiración.
(2) Es posible que los movimientos convulsivos violentos continúen
durante 1' o 2'.
(3) Durante las convulsiones, quizás la víctima se muerda la lengua o se
autoproduzca diversas lesiones físicas por golpearse contra objetos
duros, y también es probable que durante las convulsiones se produzcan
casos de asfixia por inmersión. La embolia gaseosa es posible cuando se
asciende durante las convulsiones.
(4) Generalmente la respiración se restablece espontáneamente después de
las convulsiones.
(5) La víctima permanece inconsciente varios minutos después de la
relajación que sucede a las convulsiones.
(6) A ello sigue un período de semi-inconsciencia, lapso durante el cual
el individuo se conduce irracionalmente, experimenta gran agitación y su
sueño es intermitente. Por lo gral. este período dura de 30´a 1 hora.
Tratamiento:
Las
convulsiones cesan casi invariablemente antes que sea posible o
necesario aplicar cualquier tratamiento activo. Hay que concentrarse en
la forma de evitar la asfixia por inmersión y las lesiones. Las medidas
a adoptar dependen en gran parte de las circunstancias:
(1) Buceo con equipo autónomo:
(a) El buzo de apoyo deberá llevar a la víctima rápidamente a la
superficie, a pesar del peligro de una embolia traumática provocada por
las convulsiones.
(b) Una vez en la superficie, inflar el chaleco compensador (BC) propio
y el de la víctima, manteniendo su cara fuera del agua.
(2) En la
cámara de recompresión:
(a) Mantener la cámara a la misma profundidad hasta que se restablezca
la respiración.
(b) Usar un bajalengua acolchado para evitar posibles mordeduras de la
misma ante convulsiones.
(c) Evitar las lesiones provocadas por caídas o golpes contra objetos,
pero no tratar de contrariar los movimientos convulsivos.
(d) Volver a la víctima sobre su lado izquierdo, a fin de evitar de que
ésta inhale secreciones o se "trague la lengua".
(3) En todos los casos:
(a) Iniciar inmediatamente el sistema de emergencias de ayuda médica,
tratamiento de respiración artificial si no se restablece la respiración
normal. Verificar si no hay nada obstruyendo el conducto respiratorio.
(b) Mantener una observación cuidadosa hasta la llegada del sistema
médico, tomando nota (informe) de todas las acciones efectuadas hasta
ese momento.
(c) Aplicar el tratamiento de recompresión si el buzo fue llevado a la
superficie durante las convulsiones o si existe alguna probabilidad de
embolia gaseosa o traumática.
Prevención:
Debido a la gravedad del envenenamiento con oxígeno durante el buceo, las medidas de prevención son sumamente importantes, por lo tanto:|
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